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La envidia me corroe

Sí, así como lo estáis oyendo. La envidia me corroe.

Tengo muchos motivos para ello, como que Covadonga haya disfrutado unas hermosas vacaciones en la France, que Dolega, Anita, Yeste, Inma, Jorge, María y alguno más se hayan desvirtualizado en distintos encuentros vacionales, que Dessjuest siga escribiendo esos post como el de Caperucita con el que te partes desde la primera letra hasta la última, que Macondo me emocione con cada post que hace de citas, que Alterita haya estado californeando, que Jatz, Mandarica, Carmen, Paterfamilias, Sugus y alguno que me dejaré seguro en el tintero hayan estado de vacaciones escribiendo más bien poco (como la menda), que Matt esté preñada, con lo que yo disfruto estando así, que los padres frikerizos hayan parido (con lo que a mí me gusta también parir, lo sé, soy rara) a su Pixel, que Desmadres siga disfrutando de bebé (que los míos ya están muy grandes y a mí siempre me han gustado los bebés)…. En fin, que aunque he estado hiperperezosa para escribir y más liada que una peonza con mis diferentes quehaceres maternoboticariales, incluída una visita a los servicios sanitarios irlandeses, puesto que mi retoño tuvo a bien coger unas anginas con sus placas y su 39 y medio de fiebre durante nuestra estancia en la verde Erin, pues que no me he perdido ripio de lo que ha acontecido en la blogosfera. Y que todo ello ha despertado mi vena envidiosa.

Pero con todo, no os penséis que vengo a confesar solamente esto. Lo que de verdad ha hecho que toda yo sea un saco de envidia andante ha sido el viaje que el lunes hicimos mi pariento y yo para llevar a Consuelo a su nueva vida universitaria.

El llegar a la residencia, ver su hermosa habitación (que ya hubiera querido yo para mí en mis tiempos), con cocina incluída, lavandería, gimnasio, ascensor, sala de juegos (no, no me pagan para que les haga publicidad, y además, no he dicho el nombre), el ir a comprar el edredón a El Corte Inglés, recordando cuando fuimos mi madre y yo a comprar el mío, que hasta se lo dije a la vendedora, que en el 86 yo hice lo mismo que estaba haciendo en ese momento con mi madre (la pobre debió pensar que yo estaba un poco gagá a pesar de tener buen aspecto…), el comprar archivadores, carpetas, plantas para la habitación y que quede bonita… En fin, todas aquéllas cosas que hice cuando tenía 17 años y que ahora va a hacer ella. Ahora diréis: y las fiestucas que se va a correr, como tú hiciste. Pues no, eso no, que yo estaba en una residencia de monjas en la que había que llegar a las diez y media entre semana y a las once y media los sábados, y además mi madre ya les había advertido a las monjas que de salir por ahí, rien de rien. Así que no es lo mismo, básicamente porque anoche fue jueves, y en Valencia se sale los jueves, y la nena ya estuvo ayer por ahí, que hacer amistades se ve que ha hecho rápido, que ya se conoce a toda la residencia y parte de la universidad, con lo que en este apartado fiestil las comparaciones no proceden.

Y para colmo, mientras escribo esto he descubierto Spotify (antigua que es una), y con él, las listas de éxitos de los ochenta y  aquí estoy,  escuchando canciones de cuando yo estaba en Valencia estudiando, para ponerme en ambiente.

Pues eso, que me vine todo el viaje con una sensación de envidia cochina, de qué ganas de volver el tiempo atrás y no tener más responsabilidad que estudiar y pasárselo bien.

Amén de la sensación que vengo arrastrando desde hace varios meses, y es la de que hasta aquí hemos llegado, que a partir de ahora seguirá siendo mi nena, pero que ya no compartiré su vida como antes, y así tiene que ser. Que cuando ahora vuelva a casa vendrá de visita, que en las vacaciones encontrará a alguien con quien pasarlas en vez de con su madre, que si tiene suerte, cuando termine de estudiar encontrará trabajo y se irá de nuevo (si es que alguna vez ha regresado), y que tiene que formar una familia, y que yo seguiré siendo su madre pero que la relación que tendremos ya no será como era antes. Y además es que es así como tiene que ser, odiaría convertirme en una madre controladora y absorbente. Pero duele.

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39 pensamientos en “La envidia me corroe

  1. No compares eh!!! Que yo he escrito bastante más que tú… XDDDD
    Has descubierto Spotify? Pues hala, entre YouTube y eso ya no te vas a aburrir 😉
    Besos, y bienvenida a la temporada 2014-2015 de mundiblog :P, que también entretiene bastante.

  2. Bienvenida boticaria!!. Qué buenos recuerdos tengo yo de esos años en los que estuve en una residencia universitaria. Es una experiencia enriquecedora y divertida, seguro que tu hija lo aprovechará bien.
    Ahora, como madre, entiendo bien tu sentimiento, te alegras pero duele el cambio de etapa, normal.
    Un beso

  3. Parece que fue ayer y la niña ya no es ni niña. Pero no te me vayas a deprimir. Vendrán los tiempos en que volverás a tener bebés en los brazos, pero además sin la preocupación de ser la primera responsable. Eso de ser abuela tiene que ser la leche.
    Besos.

  4. Ya está bien de tanta vacación bloguera!!!
    Verás como la relación con tu hija mejora aún más. Yo tengo con mi madre mejor relación ahora que cuando vivía con ella. Es ley de vida, claro, pero así es como funciona. Hay que dejar al pajarillo volar.

    Besos y re-bienvenida

  5. Yo estoy enganchadísima a Spotify (sobre todo a las listas de los ochenta, también).

    Qué divertido lo de la etapa universitaria… Yo nunca estuve en residencia ni nada parecido aunque con veinte años me fui a compartir piso con amigas y lo recuerdo como una de las etapas más divertidas de mi vida… Se lo va a pasar en grande. Un besote!!!

  6. ¡Oh, Dios!
    Mi hija tiene 16 y ya estamos viendo universidades, pero estoy aterrada.
    Te acompaño en tu pena, no importa que mil veces se diga una que así tiene que ser, el corazón no es razonable.
    El segundo retoño tiene 14….qué pronto pasa el tiempo.
    Que bueno que estés de regreso.
    Q.Beta

  7. Eso no es envidia, es añoranza, y encima doble, que tenemos una edad. Añoras tus tiempos juventudes, y tus tiempos de mamá con nenita pequeña. Si te sirve de consuelo, ando por el mismo proceso. Quiero tener 25, y 35, desde luego con los 47 no ando contenta.

    Sabía lo de tu tecnolerdez, pero el spotify a estas alturas? Cuando yo lo conocí había que acceder por invitación, no te digo más, y desde que pusieron publicidad y te cortan las canciones lo dejé.

    Besitos, y feliz regreso

  8. buenos días boti!!
    yo he hecho todo eso que dices.. me fui a 400 y pico km de casa para estudiar, 5 años fuera, viniendo viajes de findes que no te dan para nada… y al volver del todo.. fue normal.. nos costó arrancar… pero ahora, estamos viviendo las cosas esas del final de tu post.. y todo se ve desde otra perspectiva.. no sé que pensaría mi madre cuando me fui.. pero esos años fueron una gran experiencia para todos, y ahora gracias a “esa separación” estamos de otra forma.. es una experiencia.. para todos… los reencuentros son muy buenos… ya verás… todo irá bien…

    espero que hayas disfrutado mucho del verano!!! UN BESAZOOOOOOO

    • Ayyyy. Ojala que sea asi, de momento estamos adaptandonos todos, aunque ella parece estar en su salsa alli. Y se que eso es bueno, que lo malo seria que me estuviera llamando todo el rato y diciendo que se quiere volver, peeeeeero la echo mucho de menos. (Aunque a decir verdad ahora friego muchos menos cacharros de cocina. Por que sera jaja. Y eso no lo añoro).
      Besos mozuela.

  9. Yo me siento parecida con mi hermano, que también se va en unos días a estudiar al quinto pino… no es comparable, porque no soy su madre, pero nos llevamos 10 años y por circunstancias de la vida muchas veces he sido más madre que hermana… ayer me dio por pensarlo, y me da una pena tremenda… pero es inevitable, y es bueno, buenísimo!! para él (es el mantra que yo me repito para consolarme).
    Respecto a la envidia que me da por volver a tiempos universitarios… mmmm, regu. Fueron los mejores años de mi vida, vale. La experiencia de la resi, inigualable. La del piso, más de lo mismo. Reirme… creo que no he vuelto a reirme tanto como aquellos años… pero estudiar farmacia fue duro, durísimo, yo creí que no acababa, la única pardilla que tenía 3 exámenes al mes mínimo de noviembre a julio… más añadidos personales que dificultaron la cosa que ahora no vienen a cuento. Así que respecto a volver atrás a sufrir con fisicoquímica… quizás me lo pensaba dos veces 😉
    Un besote!!

    • Si ya sé que estudiar es duro, pero en esos momentos solamente tienes esas preocupaciones, no como ahora, con el trabajo, los tres churumbeles, la madre ya mayor a la que hay que cuidar, los impagos (bien en la botica o bien las uvas, que cada año tenemos pá elegir, jaja), en fin, que ahora hay mucho más en lo que pensar. Y por eso digo que me da envidia su situación, porque a esa edad no tienes todas estas cosas encima, afortunadamente).
      Besos hermosa!!

  10. Si te sirve de “consuelo” la primera semana de vacaciones también estuve con anginas, sigo con el tobillo hecho polvo y mi churrini sigue con el brazo escayolado. Pero sí, por lo menos he podido descansar. Biquiños!

  11. Déjate de envidias y disfruta con lo que tienes que es mucho. eso de no escribir a menudo es un mal endémico 😉

    Al leerte me has hecho sentir mayor, muy mayor …

  12. ayyy Boti como te entiendo!!!, la primera vez que Primogénito se marchó fue muy duro, pasé horas llorando como si no hubiese un mañana, hablaba con él todos los días, vivía en una angustia constante y cuando sonaba el teléfono me tiraba a él como una chiflada, “a ver si le pasa algo”, él por el contrario feliz como una perdiz, haciendo amigos ….

    Espero que la vuelta al cole también sea una vuelta a la blogosfera de todos, la mía la primera jajajajajajajaa

    Besines guapetona

    • Te confesaré que yo me hago la fuerte cuando me preguntan que cómo estoy, y le explico a mi madre que no he hablado con ella porque no voy a estar todo el día encima controlándola a ver qué hace o qué no hace, que los tiempos no son como cuando yo estaba fuera, y eso. Y hago como que paso del tema y que soy muy moderna y le dejo mucha independencia y así. Pero luego me voy a los rincones a llorar a escondidas, sin que nadie me vea. Que lo sepas.
      Y sí, ella está feliz como una perdiz, dice que es la más popular de las novatas en la resi, y que ya conoce a todo el mundo.
      Besaco.

  13. Es una etapa, luego te acostumbras, sabes que está bien, quizás hasta demasiado bien, que no echa de menos su casa, nada más que lo justito, tema lavadoras y comidas (en el caso de Consuelo el de la comida va a ser que no que esta niña es más que apañada).
    Al principio cuando sabía que venía no lavaba y venía a casa con toda la ropa sucia, apuraba hasta el último día el último calzoncillo, era abrir esa maleta y morir, luego poco a poco cada vez menos y a día de hoy trae toda la ropa limpia y bien dobladita.
    Mira que ya van años y cada vez que se marcha siempre me da una pena infinita. Este año estoy encantada pues a día de hoy todavía no tiene fecha para irse, aunque llegará que ya lo sé yo…e intento ponerme en situación pero sé que llegará el día y como siempre le diré “si no quieres no marches, quédate aquí” 😉
    Besines guapa

  14. Ay M José, que más que a envidia eso me suena a pavor. El que me da a mí de pensar que tiene 14, y ya falta menos!!! Me voy a achucharla un rato. Ainss.

  15. ¡Respira, hija, toma aliento!… no me seas tan rápida, que las cosas van como tienen que ir y están saliendo como tienen que salir, no te agobies ya pensando lo que está por venir y disfruta de cada etapa, eso sí, envidiando, como está mandao, jajaja.

    Me encanta estar de nuevo por aquí, así, junticas, ya hemos descansado suficiente, ¿que no?, jajaja.

    Os he echado de menos, me hacía falta esta pimienta en mi vivir.

    Besos apretaos, a montones, pa’compensar.

    • Ya lo se que soy una agonias pero hija mia que se le va a hacer. (Disculpa que no haya comas ni acentoa pero estoy con el movil jeje)
      No me habia enterado de que habias vuelto porque he cambiado de movil y aun no tengo actualizado el reader pero ya me he pasado por tu casa y me alegro un monton de tu regreso.
      A ver si yo tambien me pongo las pilas y empiezo a escribir que esto no es marcha.
      Besos miles.

  16. Ya verás que la relación será mejor. Además esa preciosa mujercita es un encanto y formará una familia y te dejará a los niños todo el tiempo que ella quiera y necesite para poder hacer sus cocinitas.
    Ahh los tiempos universitarios, que razón tienes…estudiar y divertirte sin nada más que hacer.
    Que bueno que hayas vuelto, te echaba de menos.
    Dale un besazo enorme a mi querida universitaria de mi parte.
    Besazo

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