Inicio » Uncategorized » Libros en enero

Libros en enero

Como ya os prometí, aquí viene la primera sesión de tortura sobre los libros que han caído en enero. No son muchos porque ahora me he dado también a ver series y películas en el ordenador, con lo cual las horas de lectura se han visto mermadas.

“La conjura de los necios”,  de John Kennedy Toole. Lo comencé con el año, el día 1, por recomedación de Dolega, y lo terminé el día 6, a trancas y barrancas, porque aproximadamente a la mitad empezó a cansarme y dejaron de hacerme gracia las aventuras escatológicas del protagonista. Al principio me hacía gracia pero creo que le sobran las 100 últimas páginas, se me hace muy repetitivo y machacón. Lo terminé porque me parecía feo no terminar el primer libro del año y además lo había recomendado Dolega….No me cabe ninguna duda de que Santiago Segura se inspiró en el personaje de Ignatius para crear a su personaje Torrente, el brazo tonto de la ley.

Después de lo pesado que se me hizo al final, decidí que lo que me hacía falta era una lectura ligera e insustancial, y a ser posible, sin eructos y pedos de por medio, que ya Ignatius había hecho su parte. Así que habiendo leído hacía poco “Al llegar la primavera” de Millie Johnson y habiéndoseme quedado un buen sabor de boca, me dispuse a atacar un libro de la misma autora, en este caso “Tiramisú al ron”.

Craso error. Una castaña. Cuatro amigas que se hacen una promesa cuando tienen 15 años: que cuando cumplan 40 van a irse de crucero a celebrarlo. Cuando llega el día, cada una tiene sus propias miserias, pero una de ellas lo organiza todo. El libro trancurre en los 15 días que se pasan en el crucero, y que cuando lo lees parece que han estado un año, de lo pesado que se pone. Se pasan el tiempo desayunando, comiendo y cenando. Lo único bueno que se puede decir del libro es que como estimulante del apetito es genial, debería recomendarlo en la farmacia cuando alguien viene pidiendo algo “para abrirme las ganas de comer”.

Argumento demasiado predecible, incluso para una novela de chick-lit, final feliz y pasteloso para las cuatro y tópicos a punta pala. ¡Ah! y el título no sé a qué viene, la verdad, porque entre todas las cosas que se comen en el crucero no me suena que probaran el tiramisú…

Lo terminé en un día (la verdad es que no merece más), y del remordimiento me puse de nuevo con la literatura seria. En este caso, “La sombra del ciprés es alargada” de Delibes. Por supuesto muy bien escrito, me gusta cómo se pone en la piel de un niño (al igual que ocurre en “El camino”) y cuenta la historia en primera persona.

Tengo que decir que lo he dejado a medias, porque después de unos días necesito un respiro con algo más ligero. No es que se trate de un libro pesado, pero tengo que prestar más atención que con otros libros, y además hay frases y párrafos que leo más de una vez, saco notas en mi cuaderno nuevo,  y a veces lo único que necesito es leer rápido y no pensar.

Entre esas notas que he tomado: “Siempre he dado importancia a las manías, porque estimo que son las que definen un carácter”

“Me percaté entonces de que la alegría es un estado del alma y no una cualidad de las cosas; que las cosas en sí mismas no son algres ni tristes, sino que se limitan a reflejar el tono con que nosotros las envolvemos”

“El hombre libremente puede elegir su camino, pero no puede alterar a voluntad la luz bajo la cual camina”.

En fin, que he hecho un alto en el camino con este libro, y que cuando lea cualquier patochada como la del Tiramisú, después me apetecerá de nuevo leerlo, así que de momento se queda aparcado hasta nueva orden.

Para continuar con el sube y baja de estilos, volví a lo seguro: una relectura de “La estrella más brillante”, de Marian Keyes. Me pasa con esta autora lo mismo que con Ágatha Christie, es una apuesta segura que me tranquiliza y me hace sentir bien. Aún siendo chick-lit, no es tan pasteloso como el anterior y sus finales, aunque felices, no te dejan la sensación de que todo es perfecto y que el protagonista es un príncipe azul. En las novelas de Marian no todo es belleza y perfección, más bien al contrario, en todas ellas aparece un alcohólico, una mujer maltratada, alguien con una depresión profunda….. Por eso me gusta Marian, porque sabe describir muy bien cuando las cosas son estupendas, pero aún mejor describe los infiernos personales de cada protagonista. Bien es cierto que ella es una exalcohólica y sabe de lo que habla…

En todas sus otras novelas los argumentos son completamente reales y no hay lugar para la fantasía, sin embargo en éste aparece desde el principio una “presencia” sobrenatural alrededor de la cual gira toda la trama. Lo mejor del libro, sin duda, es el epílogo.

Un libro para mujeres (los tíos lo encontrarían cursi y poco creíble), para pasar un buen rato, con final feliz pero que no te produce caries de tanto empalago como otros. En fin, algo para desconectar y quedarte con un buen sabor de boca.

Y hasta aquí las lecturas de enero. Se admiten sugerencias.

Anuncios

42 pensamientos en “Libros en enero

  1. Tomo nota sobre Marian Keyes, a la cuál no tengo catalogada aún pero con el resumen que me has hecho me queda claro que es una lectura bastante recomendable para la contemporaneidad que tanto me gusta.

    Gracias por las reseñas.

    Un beso.

    • Creo que te va a gustar Marian Keyes, porque aun siendo chick-lit, no es la típica novela rosa tipo chica se enamora de chico, ambos son perfectos y terminan siendo felices y comiendo perdices. Aunque casi siempre terminan bien, entremedias las pasan putas y esta mujer describiendo los peores pensamientos de cada uno es un hacha. A mí me encanta.
      Un besico.

  2. Me viene muy bien tus referencias, porque por el título a veces me pasa lo que a ti, que creo que es una lectura ligera y luego es un plomo.
    No sé si te habré dicho lo de los libros de Dolores Redondo: El Guardián Invisible y El legado en los huesos. Yo me los he bebido.

    Besos

  3. Me siento muy identificada con tus gustos literarios, María José, y, como tú, lo digo abiertamente, sólo que yo desde que tengo a los enanos leo mucho menos que tú y mucho menos que antes. Yo he llegado a un punto en que leo para pasar buenos momentos y eso siempre me lo dan las novelas “insustanciales” aunque también disfruto leyendo lo bien escrito (bien escrito y ameno, no bien escrito y coñazo) pero si hay alguien a quien siempre vuelvo, ésa es Agatha Christie; no sé qué pensaría un psiquiatra de la cantidad de veces que he leído cada una de sus novelas… Es que a mí también me dan paz!!! Lo mismo me ocurre con las películas adaptadas de sus novelas; las tengo y casi cada tarde vuelvo a ver una mientras intento echarme un ratito en el sofá… ¡como ahora!!!

    Un besito grande,
    Marta (“Sweet & Home la Vida es Dulce”)

    • Te entiendo perfectamente: cuando se tienen niños pequeños es casi imposible leer, y cuando encuentras el momento lo que menos quieres es una lectura pesada y con problemas. Lo que más te apetece son cosas insustanciales, que no te hagan pensar y que, a ser posible, terminen bien ¿a que sí?
      Creo que el psiquiatra tendría tema con nosotras dos y las relecturas de Agatha, jajaja. Fíjate que yo llevo varios libros suyos en el móvil y cuando estoy esperando en el médico y algún sitio así me pongo a leer alguno, me da igual cuál sea, si lo tengo a medias, o lo empiezo. El caso es que como me los sé casi de memoria sé en qué parte del libro estoy y qué puedo esperar. Es un momento relajante.
      Un besico.

  4. Y aquí llega la pesada de “Dejar las cosas en sus días” de Laura Castañón, insisto, insisto, insisto.Pero chiquilla aconsejarte un libro a ti es bastante complicado (mucho) o tal vez sea fácil porque le das a todo. El libro de la conjura de los necios me lo regaló mi padre cuando yo tenía 13 o 14 años y la verdad es que me costó leérmelo. No recuerdo gran cosa, pero sí que se me hizo cuesta arriba. De todas formas me da mucha pena su autor, pobrecino. Ese empecinamiento de su santa madre de hacer que la obra se publicase.¡Qué grandes son las madres!

  5. Tengo que probar entonces tu recomendación de Marian Keyes… Bueno, la historia de las cuarenteañeras en el crucero es normal porque allí siempre te están dando de comer… No lo he leído, pero esas reuniones tienen su jugo, yo hice una similar y fue estupenda jajaja, lástima que no le saque partido la autora.
    La sombra del ciprés… sí, será todo lo estupenda que quieras, pero a mí me lo hicieron leer en el colegio, y tampoco lo hubiese acabado… esas tristezas, aishhh… no se, yo tampoco puedo mucho con ellas.

    Besos

    • Mira que los libros tristes a mí no me importan, de hecho me gustan, pero me pasa una cosa: cuando un libro comienza con el protagonista de niño, como éste, me empieza gustando pero en cuanto se hace mayor es cuando me aburro. Me pasó también con David Copperfield, que lo dejé a medias cuando David se hizo mayor. Debe ser una fijación que tengo, jajaja.
      Un besico.

  6. Ya sabes que gracias a la recomendación que me hiciste, he leído precisamente el mismo que mencionas en tu repaso, de Marian Keyes, y coincido totalmente con tu apreciación.
    A Delibes hace mucho que no lo re-leo.
    Un beso

  7. No he leído “La conjura de los necios”, por una u otra razón cuando lo tengo a la mano no me apetece y luego se me olvida. Tal vez este año caiga.
    ¿no te pasa que te quedas clavada con una serie o un libro que sabes que es malísimo pero quieres saber qué sigue?
    Pues así estoy con la trilogía de Deborah Harkness, llevo dos y no me gustaron pero sé que voy a leer el tercero porque quiero saber qué va a pasar, aunque pueda suponerlo. La idea es buena pero necesita un concienzudo trabajo de edición y, como la escritora es historiadora, no acabo de perdonarle que sus personajes sean tan unidimensionales.
    Ahorita mismo estoy leyendo El Cocodrilo de Maurizio de Giovanni y me casi gusta, aunque también es tristón.
    Saqué de la biblioteca “La breve historia del perfume” de Mandy Aftel y “Los versos satánicos” de Rushdie, veremos qué tal.
    Voy a revisar si tienen alguno de Marian Keyes que, basándome en tus notas, tal vez me guste.
    Q.Beta

    • Jo, de todos los que nombras solamente conozco el de Rushdie, y la verdad no es algo que me apetezca leer, mis lecturas tienen que ser más ligeras, si no, enseguida me harto.
      Marian Keyes es otra cosa, muy ligerita, pero que a mí de distrae mucho, que es lo que yo le pido a un libro.
      Un besico.

      • Tal vez los de la Harkness te gusten, los lees en un ratito, a una amiga le encantan, de hecho ella me los prestó. El tema es brujería y vampiros que es un trend muy socorrido ahora pero del que yo no había leído nada, o si, Ciudad de Magia Oscura que sí disfrute mucho.
        Estos tienen su pizca de interés si te gustan las novelas históricas y te llama la atención la brujería y la alquimia.
        Ligeros sí que son.
        El primero se llama “El descubrimiento de las brujas” y el segundo “La sombra de la noche”.

        Te cuento que la biblioteca municipal tiene algunos libros de Marian Keyes, ¿cuál me recomiendas para empezar?
        Saludos

      • Cualquiera de Marian te gustará. Tiene una serie sobre una familia (los Walsh) y dedica uno a cada una de las cuatro hermanas, pero no es necesario que sigas un orden cronológico, porque aunque en cada libro hace referencia a las demás, se puede leer individualmente y no te spoilea otro ni te faltan datos. Luego, como independientes, sin tener nada que ver con los de la familia Walsh, están “Un tipo encantador” y “La estrella más brillante”. El primero que yo leí fue “¿Hay alguien ahí fuera?” y fue el que me enganchó. Ya me dirás.
        Un besico.

  8. La verdad María José, es que yo terminé el año muy saturada de lectura y desde mediados de Noviembre no he vuelto a coger ninguno… y lo que es peor, no me apetece nada de lectura, de momento, No sé por qué, cada cierto tiempo me pasa eso, pero también me pasa con la escritura, de vez en cuando me bloqueo y no sirvo para nada, lo raro es que últimamente me esté pasando con las dos cosas….leer y escribir.

    Espero recuperar pronto las ganas de ambas.

    Besos apretaos.

    • Ya verás como te vienen todas las ganas juntas y seguro que nos deleitas con nuevos relatos. Hay temporadas para todo, yo también he pasado a veces mucho tiempo sin coger nada de leer, pero una vez empiezas es como una droga, no hay día que no leas, si no lo haces parece que te falta algo. De todas formas, ahora también estoy un poco descuidada de los libros, porque también me dedico a ver series, cosa que antes no hacía. Antes a estas horas de la noche (diez y media) ya estaba leyendo hasta que me dormía. Ahora primero veo algún capítulo de una serie y luego leo media horita o así, con lo que mi ritmo lector se ha visto menguado.
      Un besico.

  9. Yo sobre series podría recomendar algo, pero de libros…

    Hoy me acordé de ti, fue a la farmacia como un panchito acojonado, llevé a la peque a la pediatra y me dice la doctora que no me hace falta receta, que vaya con su tarjeta sanitaria a la farmacia y que allí me darán lo que me recetó.

    Bien, yo, gilipollas de mí, entro a la farmacia y empiezo a meterle la chapa a la farmacéutica (otra cosa también metía pero no estamos con ese tema) que si no sabía bien si era en esa farmacia o en la otra del pueblo y tal, ya ves, la tipa me miraba como yo miro a mi cuñado cuando ve el fútbol, con pena, “no se preocupe señor, que esto va a todas las farmacias”, encima eso, “señor”, en fin.

    Besotes.

    • Sin duda, lo peor de todo es cuando te llaman “señor”, lo demás tiene pase, pero yo que tú no volvería a pisar esa botica. ¡Habráse visto!
      Te pasa a ti con los libros como a mí con las series, que tengo poca idea, cuanto tú haces un post la mitad de las series ni me suenan, cuanto ni más haberlas visto…. Hace unos días me bajé “The wire” con idea de verla en inglés, que me estoy culturizando, pero me da que si me quiero enterar de algo más me vale buscarla en español…
      Un besico, y que se mejore pronto la nena. Yo esta semana he tenido la enfermería al completo (tres de tres).

      • Si sabes inglés vela en inglés, no es cosa de purismos con los doblajes, hay series muy bien dobladas, pero el doblaje de “The Wire” es desastroso, de hecho hay actores que doblan a varios personajes.

        La nena tiene más cuento que otra cosa, mañana no irá al cole, osea que feliz 😀

        Pero es tan guapa la cabrona…

    • Pues no, la verdad es que enero ha sido un poco decepcionante, a ver si voy mejorando. Yo leí el primero de Los juegos del hambre, pero ya no tuve ganas de seguir con los otros. Aunque se lee rápido y es entretenido, para ese tipo de libros me gustó más Crepúsculo y toda su serie (opssss). Ahora estoy con uno que creo que fue recomendación tuya en el blog de Matt: Un final perfecto, de John Katzenbach. No está mal, por lo menos me entretiene más que lo que he leído hasta ahora, jajaja.
      Un besico.

  10. ¡Es que tú lees como una posesa, niña! ¡Cuantos libros ern un mes!
    A mí Delibes llega un momento en que me satura. es como demasiado denso, no sé cómo explicarlo porque hay autores que a psear de ser densos me gustan, pero a Delibes siempre lo he tenido que leer con tiempo por delante.
    La conjura de los necios es un icono de una época y de una generación. Y sí creo que Segura lo tuvo fácil para hacer Torrente. Ya estaba inventado, él solo lo españolizó. 😛
    Besazo

    • ¡Uy! Pues este mes he leído poco, jajaja…. Ya verás cuando me ponga en serio, me van a salir los post de libros por las orejas.
      Es lo que me ha pasado a mí con este libro de Delibes, El camino lo leí muy fácilmente y éste prometía al principio ser igual, pero cuando el niño se ha ido haciendo mayor, me ha empezado a resultar como tú dices, demasiado denso. Pero no te preocupes, que en cuanto me dé un atracón de cosas ligericas me entra el remordimiento y lo cojo otra vez (espero).
      Un besico.

  11. Ay, La sombra… Lo leímos en el colegio, y me marcó profundamente. Te puedes imaginar las lloreras de un grupo de quinceañeras. Simplemente me encantó.
    Yo por ahora he terminado El despertar de la señorita Prim, ligero, y me ha gustado la verdad. Ahora he retomado Todo esto para qué, de Lionel Schriver, que dejé porque no tenía ganas de penas, pero la verdad es que me está gustando mucho. Tenía pensado empezar Dispara, yo ya estoy muerto, pero no me convenció la primera página. A ver, otro día tendrá mejor aspecto 😜😜

    • Yo creo que hay un tiempo para cada libro. Hay veces que te apetece mucho un libro triste, cuanto más, mejor, y otras veces lo que necesitas son cosas más ligeras. Así me pasa ahora, que llevo varios en danza…
      Un besico.

  12. Me estáis viniendo genial, ya me he hecho mi lista de libros a leer, siempre ampliable, así que seguramente seguirá aumentando. No suelo tener problemas a la hora de buscar lecturas, pero mira tú por donde así voy ampliando, por ejemplo a Marian Keyes de la que no he leído nada, así que será el siguiente, o nunca se me habría ocurrido leer Una vacante imprevista, más que nada porque al ver autor automáticamente asocié con Harry Potter y como que no, pero al leeros me animé y lo leí.
    Besinos

  13. Con Ignatius me pasó lo mismo, se me hizo un poco excesivo, aunque hace tiempo decidí que le daría una relectura, aun no lo he hecho.
    “La sombra…” es la primera novela de Delibes y se nota, para bien y para mal. Ya con “El camino” estaba en su plenitud y también se nota. De este libro, El Camino, tengo una edición facsímil del manuscrito y es una gozada leerlo en vivo, con sus tachaduras, sus correcciones. Una lección de literatura.
    Te recomiendo “Los enamramientos” de Javier Marías.
    Un beso.

  14. A mamy Delibes le ha encantado desde la adolescencia, lo único que no ha podido terminar de este señor fue El Hereje, pero piensa hacerlo este año. Nosotras, si no la conoce, le recomendamos a Irene Némirovsky, de la que hemos leído casi todo lo publicado en castellano. Alessandro Baricco es otra opción interesante, además de los archiconocidos Seda y Novecento, el recientemente publicado Tres Veces al Amanecer.

  15. No soy demasiado dado en aconsejar los libros que tiene que leer la peña, porque cada uno tiene sus preferencias y el estado emocional del momento influye bastante, por no decir que es básico, en que un libro te cale o no.
    Pues será que a mediados de enero, estaba medio alegre y me enteré que existía un libro titulado “El abuelo que saltó por la ventana y se largó” de Jonas Jonasson. La verdad que hacía tiempo que no me divertía tanto leyendo un libro.
    Además rompió mis esquemas de que los escandinavos sólo escriben tramas enrevesadas de asesinatos y polis buenos y malos.

    Espero que este consejo te ayude abrir nuevos horizontes.

    • El año pasado empecé yo ese libro, y me divirtió al principio pero luego se me empezó a hacer pesado y lo dejé. Es lo que tiene leer en e-book. Cuando leía en papel, nunca dejaba ninguno a medias, pero ahora, que tengo un montón esperando ser leídos, cuando alguno no me convence rápidamente lo dejo y me pongo con otro.
      Un besico.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s